Conclusiones mesas de análisis Asia Pacífico 2013

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Contenido

Contexto y metodología de las mesas de análisis

Contexto

El Programa Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso, en sus seis años de trabajo con los parlamentarios y los principales actores de la red Asia Pacífico chilena, ha percibido la necesidad de registrar periódicamente la evolución y desafíos de un área con alto dinamismo.

El 2009, se realizó la primera serie de Mesas de Análisis, con el objetivo de generar un levantamiento de las ideas, experiencias y visiones de los principales actores involucrados en la región. Es por esto, que cuatro años más tarde, el Programa buscó repetir la instancia de diálogo y articular una conversación que diera cuenta de lo realizado del 2009 a la actualidad, al igual que los desafíos percibidos para los próximos años.

Las inquietudes referidas en las mesas son entendibles en el siguiente contexto:

Chile, a partir de los años ochenta, visualizó las potencialidades de las relaciones con esta región e inició un proceso de aproximación a los países del área. Esta orientación tuvo continuidad en los gobiernos democráticos, los que han expandido y profundizado las relaciones con el Asia Pacífico, contando esta política con un amplio consenso y acuerdo público-privado.

Durante la primera década del siglo XXI, se concretó un involucramiento del país con Asia Pacífico en diferentes áreas: política, empresarial y cultural. Las visiones globales de un comienzo han dado paso a experiencias y preocupaciones más elaboradas y diferenciadas en el área.

En la actualidad, cada uno de los distintos actores nacionales han desarrollado sus propios avances con la región, y por ende se hace necesaria una mirada de conjunto que permita a todos contar con una agenda común que facilite nuevas acciones y emprendimientos.

Ello es especialmente importante para los parlamentarios interesados en la inserción internacional de Chile en general y el Asia Pacífico en particular. En este contexto, se consideró que desarrollar mesas de análisis sería una herramienta útil para estos objetivos en donde confluyen las esferas público y privada. Así se busca aunar esfuerzos en el entendimiento de la inserción de nuestro país en la cuenca, al igual que su rol dentro de la región.

Metodología

En este marco, se convocó seis mesas de análisis en sectores ligados al Asia Pacífico: académico (dos mesas), negocios, representantes del sector público, diplomáticos de los países del Asia Pacífico y diplomáticos de los países de Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático).

Las mesas se realizaron durante los meses de agosto y septiembre del 2013, y participaron 35 representantes de los sectores mencionados (Ver Anexo). Ellas fueron encabezadas por la Dirección de la BCN y la moderación fue realizada por el Director del Programa.

En cada mesa fueron invitados los parlamentarios ligados a las comisiones internacionales y a los grupos de amistad con los países de la región. Por encontrarse ad portas de un intenso período electoral, varios de ellos se excusaron de asistir, aunque se contó con la participación del senador Eduardo Frei y el senador Andrés Zaldívar.

Para estimular el intercambio, el Programa Asia Pacífico de la BCN, elaboró en mayo de 2013, la actualización del documento “Nuestras relaciones con el Asia Pacífico: Documento base para las mesas de análisis”[1] que da cuenta del estado de las relaciones entre Chile y Asia Pacífico. Inicialmente, el documento fue desarrollado como antesala de las mesas de análisis 2009, pero actualmente se utiliza también como un recurso vivo del Programa, con una actualización periódica de la información.

Además, en el caso particular de esta mesa, se les entregó a los invitados un informe sobre el “Seguimiento conclusiones de las Mesas de Análisis 2009"[2] , de tal manera de apreciar la evolución de lo planteado –como diagnóstico y sugerencia- en esa oportunidad.

Con ambos documentos, se convocó entonces a una reflexión basada en las siguientes interrogantes: ¿cuál es el estado actual de las relaciones con Asia Pacífico? y ¿cuáles cree usted que son los desafíos que debería asumir Chile en los próximos años, en su inserción en el Asia Pacífico?

Los intercambios de cada mesa fueron recogidos y sintetizados en el presente texto, donde se plantea un diagnóstico y posibles acciones futuras, acompañadas de citas obtenidas a través de la transcripción de los audios. No obstante, las cuñas no van acompañadas de autor, ya que se han elegido como expresiones del sentimiento general de los participantes.

Conclusiones de las Mesas de Análisis 2013

En el documento elaborado el 2010 titulado “Conclusiones de las mesas de Análisis 2009”[3] se distinguieron cinco núcleos de preocupaciones: la estrategia de Chile en el Asia Pacífico; la relación con América Latina en su proyección al Asia Pacífico; las relaciones económicas; la ciudadanía; y los recursos humanos chilenos en relación a esta región. Estos núcleos expresaban temáticas transversales de interés que trascendían a sectores específicos y que permitían configurar una mirada global de nuestro país en el Asia Pacífico.

En el presente documento se consideró pertinente mantener estos núcleos temáticos y abordarlos desde dos dimensiones: el diagnóstico del que emergía la preocupación, y las posibles soluciones que se consideraban en las distintas mesas.

A su vez, cada una de estas dimensiones están justificada con citas de los participantes, algunas de ellas serán parafraseadas, mientras que otras se expondrán entre comillas dependiendo de cada caso, de todos modos cada una debe ser entendida como una opinión expresada bajo un contexto de reflexión y análisis sobre el desarrollo actual y futuro de las relaciones con Asia Pacífico.

La estrategia de Chile en el Asia Pacífico

Diagnóstico

Si bien el avance en los últimos años ha sido positivo en torno a la inserción de Chile en Asia Pacífico, al igual que en las “Conclusiones 2009”[4], se enfatiza la necesidad de profundizar los vínculos y la presencia de nuestro país en la cuenca.

Se percibe que la estrategia de Chile en el Asia Pacífico y particularmente en Asia, se ha desdibujado en los últimos años. Se reconoce el aumento de los acuerdos comerciales como consecuencia de iniciativas bilaterales, pero sigue pendiente una “estrategia”, entendiéndola como un proceso planificado y coordinado de acciones que de consistencia a la presencia chilena en la región.

En este sentido, un participante indicaba: “No hemos podido generar una marca país que sea identificable, que nos identifique. Creo que tenemos un problema endógeno, no sabemos qué es lo que somos como país, no somos un país europeo ¿Qué somos?”

Asimismo, otro participante afirmó que “cuando llegan los inversionistas chinos, tienen una visión de América Latina como un todo. Muchas veces tienen la visión de Brasil. Entonces llegan con ideas de proyectos que son hechas para otro país que no corresponden a Chile, proyectos manufactureros, automotrices que no son necesariamente la mayor oportunidad para nuestro país, o con proyectos agro con extensiones de miles y miles de hectáreas en donde obviamente el país vecino tiene una mayor ventaja”.

Posibles acciones futuras

Es importante mencionar, que aún están vigentes ciertas recomendaciones de las mesas de análisis 2009, debido a que algunas no han sido implementadas, y en otras es pertinente profundizar el avance. La coordinación ya no solo debe ser entre el sector público y el empresarial, sino también involucrar el mundo académico y cultural, con el propósito de crear redes que interactúen y se influencien entre sí. A continuación se sugiere un par de acciones centrales bajo esta línea:

a) Posicionar la imagen de Chile en el extranjero y particularmente en Asia, con el propósito de generar visibilidad y reconocimiento tanto de los productos como el origen de ellos. Nuestro país debe pasar de lo desconocido o exótico, a ser un destino confiable, cercano y sinónimo de calidad, más allá de las distancias geográficas.

Algunos participantes enfatizaron sobre la importancia política y asumieron un rol crítico al respecto. “El gobierno tiene que invertir en imagen país, porque le corresponde, pero los privados que estamos exportando, que nos estamos beneficiando de ello también debiéramos hacer un aporte”.

La imagen de Chile es el rostro visible de nuestro país, por lo que el posicionamiento es fundamental para el éxito de la promoción y difusión, tanto en las ferias internacionales como en la recepción y gestión de la inversión. De todos modos, los mismos participantes señalaron que aún está pendiente la identificación de una clara imagen interna para ser reproducida en el extranjero, a diferencia del caso de otros países vecinos en América Latina.

También, se destacó la importancia de “crear una imagen país por ejemplo dentro de nuestra inserción en Asia en países de la segunda etapa de profundización de vínculos como lo son: Vietnam, Tailandia y Malasia”, como parte de la estrategia de Chile en el posicionamiento dentro del continente asiático.

“Hay que planificar nuestras negociaciones. ¿Con que países vamos a negociar a futuro? Se menciona de inmediato a India, pero también no podemos dejar de mirar a países como Sri Lanka, Bangladesh, Pakistán, Myanmar, Camboya o Laos. Actualmente, todos ellos son países que políticamente hablando son un poco más inestables, pero ciertamente, hace 15 años atrás nadie miraba a Vietnam y hoy día lo único que queremos es que el acuerdo entre en vigencia. Quizás no es una meta a corto plazo, pero si definitivamente a mediano o largo plazo, por lo que tenemos que mirar a estos países y aprovechar las instancias”.

En este ámbito los grupos interparlamentarios de amistad podrían ser un buen espacio, tanto para el acercamiento con las naciones en las que queremos seguir ampliando nuestro comercio, como en aquellas donde ya existen acuerdos firmados. La importancia que le confieren los asiáticos a la esfera política entrega el contexto ideal para reforzar la promoción de la imagen de Chile y el intercambio con el apoyo del Congreso y sus autoridades.

b) Generar un plan de acción chileno en el Asia. El White Paper de Australia (“Australia in the Asian Century”), es citado como un ejemplo de una política o masterplan, con una estructura clara para actuar en torno al “siglo asiático, y que Chile debiera imitar obviamente a nuestra escala.

El 2012, Australia publicó un documento que destaca por la importancia que deposita en Asia y el rol protagónico de éste en el siglo XXI. El país oceánico propone medidas que de alguna manera son extrapolables o aplicables a nuestro contexto, por lo que es un documento que cobra sentido al momento de proponer soluciones en torno al éxito de las relaciones con Asia.

Como lo señaló uno de los integrantes: “Se implementará la instrucción de idiomas asiáticos en todas las escuelas australianas. También se tendrá un plan para los empresarios, los miembros de los consejos de las empresas australianas, 1/3 de esos miembros van a tener un conocimiento de Asia por el año 2025; también los líderes del servicio público, al menos 1/3 va a tener un conocimiento, puede ser un idioma o experiencia directa de Asia, los sindicatos también. Asimismo, se aumentará también los vínculos de los parlamentarios con la región”.

A su vez, el texto propone una alta coordinación entre el mundo público y privado; empresarial y académico; gubernamental y ciudadano, con el propósito de generar consensos y articular el diálogo entre cada uno de ellos. Acciones de alguna forma correlacionadas a las prioridades e inquietudes expuestas en las mesas de análisis 2013.

Las Comisiones de Relaciones Exteriores de ambas Cámaras podrían ser promotoras de una iniciativa de este tipo o en su efecto participar en la creación del plan de acción, debido a que muchos aspectos de su implementación supondrían una discusión legislativa que debiera ser considerada previamente.

c) La necesidad de crear una Comisión Presidencial Asia Pacífico. Esta propuesta formó parte de las conclusiones de las mesas de análisis del 2009 y vuelve a reiterarse en esta ocasión.

Se trata de crear una comisión en un estilo similar a la de la Superación de la Pobreza o la de Educación, que funcione como instancia de levantamiento, revisión y propuesta de un relanzamiento estratégico de Chile en Asia Pacífico. En ella debería estar representado el Parlamento considerando su importante labor en la discusión de proyectos de ley, que podrían derivarse de las conclusiones de esta comisión.

Esta propuesta se fundamenta en que debe existir una señal política de alto nivel, tanto interna como externamente, que señale el nivel de prioridad que tiene para el país esta región. El progreso y mayor especialización de los diferentes sectores involucrados en el Asia Pacífico demanda un momento de articulación y coordinación. Y ello tiene que hacerse en una instancia superior al sector público y privado, que tenga el poder de convocatoria y legitimidad para dar un nuevo impulso a la política chilena en el área.

Existe la convicción de que la integración de las distintas esferas solo se logrará si el Estado chileno establece un eje articulador que congregue los esfuerzos a través de reuniones, levantamientos de información e incluso reordenación de estímulos que puedan ser utilizados con el propósito de aunar voluntades, por ejemplo, en el área educativa y curricular.

Se sugiere que esta comisión transparente toda la información relacionada con la antigua estrategia de nuestro país en la zona (lineamientos, orientaciones teóricas y prácticas), además de enumerar los instrumentos existentes que facilitaron ese proceso. Junto a ello se recomienda establecer los esfuerzos y acciones que se realizarán en los próximos años para profundizar este intercambio.

La Relación de Chile con América Latina en su proyección al Asia Pacífico

Diagnóstico

La participación e influencia de Chile en Asia ha avanzado constantemente, pero desde la mesa de análisis 2009 se ha hecho más imperiosa la necesidad de que nuestro país genere instancias de complementación comercial con América Latina, y así potenciar el interés asiático.

“Aspirar a tener una asociación estratégica, fortalecer la que tenemos con China, Corea, Japón y Asean. El activo de Chile es la conexión que nosotros podemos tener con América Latina y particularmente con América del Sur”.

“Si Chile logra posicionarse como una puerta de entrada hacia Latinoamérica seria un destino aún más atractivo para mercados como India y eso podría llevar a profundizar aún más los lazos”, destacaron los participantes.

Por las dimensiones de nuestra economía, se necesita un mayor grado de asociación con América Latina para potenciar su propia inserción en Asia Pacífico. Chile ya ha construido su red de tratados y acuerdos con los países de Asia Pacífico, lo que le otorga autonomía y perfilamiento. Ya cuenta con un cimiento propio para desenvolverse en la región asiática, que en cualquier contexto sigue siendo un capital base, pero es necesario expandir los recursos y extender las redes en nuestra región.

Una importante instancia de inserción latinoamericana surgió el 28 de abril de 2011, cuando se estableció la “Alianza del Pacífico”. Un mecanismo de articulación política, económica, de cooperación e integración entre sus actuales miembros: México, Colombia, Perú y Chile, pero que se encuentra abierta a la incorporación de otros países de la región que cuenten con Tratados de Libre Comercio con el resto de los países.

“Indudablemente que la Alianza del Pacífico salta a la vista como una entidad con mucho potencial sobre todo porque los asiáticos siempre están buscando a los Estados detrás, ellos siempre están buscando Estados colectivos”.

También se señaló el posible rol multilateral de la Alianza. “Es una iniciativa que nos puede permitir el día de mañana establecer relaciones entre asociación y asociación, por ejemplo la Alianza del Pacífico con Asean, la Alianza del Pacifico con el Bimstec, o con el Consejo para la Comisión del Golfo. Establecer ese tipo de alianzas entre asociación-asociación nos va a permitir profundizar aún más nuestras relaciones comerciales e insertarnos más en Asia”

Posibles acciones futuras

En el ámbito regional, continuar y profundizar el acuerdo “Alianza del Pacífico”, con el fin de ampliar las dimensiones y área de influencia.

Durante la VII Cumbre Presidencial de Cali, realizada en mayo de 2013, Costa Rica presentó formalmente el proceso de adhesión a la Alianza del Pacífico, tras sellar el acuerdo de TLC con Colombia. En la declaración presidencial se acordó establecer un grupo de trabajo el que será constituido formalmente en la próxima reunión del Grupo de Alto Nivel (GAN), con el propósito que Costa Rica cumpla los procedimientos y sea el primer país observador que se sume al bloque. Un escenario similar ocurre con Panamá, quien desde el 2011 ya es un miembro observador pero aún no puede incorporarse como miembro pleno, hasta que finalice las negociaciones de TLC con Colombia e inicie las tramitaciones para un acuerdo con México.

La Alianza del Pacífico, ha llamado la atención de países latinoamericanos como de Europa, Asia u Oceanía. De todos modos, si bien se hace difícil que países observadores no regionales lleguen a ser miembros plenos, esto sirve para dimensionar el interés que genera el Acuerdo que comprende a unos 210 millones de habitantes y el 34% del PIB latinoamericano.

“La Alianza del Pacífico nos da mayor volumen, mayor magnitud, y eso es muy importante para nuestra futura relación con Asia. De hecho, el interés de los nuevos miembros observadores de Asia, América y Europa es reflejo de esto. La Alianza debe estar abierta a otras economías de América Latina, porque es muy deseable que se integren a este Acuerdo, para todavía representar una mayor magnitud.”

No obstante, otras perspectivas se sumaron a la reflexión en torno a la futura expansión del Acuerdo. “La Alianza del Pacífico es una tremenda oportunidad, pero hay que tratar de evitar este sesgo Pacífico-Atlántico. Preferiría hablar de una alianza latinoamericana en dirección al Pacífico o algo así, de manera de abrir la puerta a los países del Atlántico, como Brasil. Por lo tanto, la clave es evitar que la Alianza del Pacífico sea fagocitada y condicionada en sus contenidos por el Trans Pacific Partnership (TPP)”.

Por otro lado, en el ámbito comercial por más de una década se ha hablado sobre la aspiración de Chile a ser un país plataforma. Esto a través de la búsqueda hacia la complementación con América Latina, para desarrollar los encadenamientos productivos que le permitan potenciar las ventajas comparativas nacionales.

Pero en la actualidad, más que convertirse en plataforma, las oportunidades están en la búsqueda por la diferenciación. El proceso de expansión de Chile en el exterior y las ventajas que trajo consigo, irán desapareciendo en la medida que otros países obtengan los mismos acuerdos o accesos a mercados. Es por esto, que el crecimiento tiene que ir de la mano con una diferenciación que permita destacarse y a su vez complementarse bajo el contexto de América Latina.

Un camino es a través de la profundización de los Acuerdos ya firmados, con el propósito de generar tratados más específicos y de mayor alcance. Complementar los documentos ya firmados permitiría tener un acceso más sofisticado a ciertos productos o áreas en particular, con el propósito de actualizarlos.

Algunas medidas propuestas para revertir este escenario, fueron “flexibilizar los regímenes aduaneros o crear nuevos que hoy no tenemos. Además, abrirse a la posibilidad o admitir temporalmente la importación a Chile de mercancías semi-elaboradas, agregarle valor y reexportarse a terceros países de América, desde Chile hacia el resto del continente”.

Otra opción, es el desarrollo de misiones comerciales conjuntas con países latinoamericanos en Asia. La participación en exposiciones o ferias comerciales como región, son acciones que avanzan en este sentido y promueven la difusión, conocimiento y optimización de los recursos en torno a un mismo esfuerzo.

El 2012, la Alianza del Pacífico creó la primera oficina de promoción comercial conjunta en Estambul Turquía y anunció la apertura de la próxima en Casablanca, Marruecos. También, bajo el alero de estos mismos esfuerzos, el 2013 se abrirá la primera embajada conjunta en Ghana y Singapur.

Sin duda, el Parlamento puede apoyar en esta vinculación regional a través de las diversas instancias de diplomacia parlamentaria en la que participa, además de generando intercambios periódicos con los congresistas de los países con lo que se han formado alianzas. La Comisión de Seguimiento Parlamentario del acuerdo marco de la Alianza del Pacífico -que se detallará más adelante- se yergue como un interesante espacio de coordinación en este sentido.

Las relaciones económicas

Diagnóstico

Las inversiones asiáticas en Chile es la deuda pendiente entre ambas riberas del Pacífico. Si bien el comercio entre los países asiáticos y nuestro país ha crecido exponencialmente, las inversiones no han sido reflejo de este desarrollo, aunque paulatinamente ha cambiado el escenario.

Si nos centramos en las grandes potencias asiáticas: China, Japón y Corea del Sur, las inversiones totalizan un valor de US$ 4.119 millones (2010-2012), donde juntas concentran el 28,5% de las inversiones, aunque Japón es quien congrega el 95,8% de ellas.

Por otro lado, se destaca la importancia de no mirar a Asia solo como China, o en el mejor de los casos a Japón y Corea. Asia es un continente diverso y lleno de potencialidad, con una importante región emergente como lo es el Sudeste Asiático, que actualmente es una gran fuente de crecimiento.

“También son muy importantes las relaciones que hoy Chile mantiene con los países del Sudeste Asiático. Una red de acuerdos comerciales con este grupo de países, nos da acceso aproximadamente a un mercado de 650 millones de personas con un ingreso per cápita promedio que bordea los US$ 5.500 anuales y con un crecimiento de su PIB impresionante. Definitivamente es el área más dinámica que existe dentro del Asia y como asociación bordean un crecimiento entre un 6% y un 7% anual”.

Incluso, se enfatizó en la necesidad de participar a nivel multilateral con el Sudeste Asiático. “Chile tiene que estar trabajando en este momento para participar en Asean+6. Si bien, actualmente está cerrado ya que se iniciaron las negociaciones, Asean se va a abrir cuando estas terminen y ahí Chile tiene que estar absolutamente preparado para entrar. Para eso tiene que completar su red de acuerdos con Asia y muy especialmente con Indonesia que tiene un papel muy importante, y es una de las puertas o ventanas de entrada a cualquier acuerdo con Asia del sur”

Otros participantes fueron más allá y proponían generar lazos no solo a nivel bilateral, sino también a nivel de condados, regiones y municipios. Debido a las proporciones de nuestro país, es interesante comprender las potencialidades que poseen ciertas regiones por ejemplo en China, donde estarían más equiparadas las relaciones e intereses con nuestro país.

Optimizar los acuerdos de hermanamiento y generar nuevas alianzas entre las distintas provincias de Asia, son herramientas actualmente subutilizadas, pero que tienen un gran potencial futuro en torno a la complementariedad comercial, tecnológica, científica y educacional.

“La apertura de nuevas oficinas dentro de China, aparte de las de Beijing y de Shanghai, ha permitido focalizar la apertura a nuevos mercados dentro del gran mercado chino. El gigante asiático tienen áreas de actividad económica bastante dispersas en su espacio territorial”.

Desde esta perspectiva, las relaciones entre las Pymes serían más equitativas e interesantes en miras a la competitividad. Los problemas de las Pymes chilenas también se observan en relación al Asia Pacífico, uno de “los talones de Aquiles” de la baja de competitividad que tiene Chile con esta región es la falta de asociatividad entre ellas, a diferencia de los casos entre las grandes empresas.

“Es necesario entrecruzar las relaciones entre las Pymes con, por ejemplo, los condados, debido a que no todas las pequeñas y medianas empresas de Chile tienen capacitad exportadora. Eventualmente, las Pymes podrían trabajar en una instancia solo con condados y provincias, o en otro escenario ser proveedoras y partícipes de la cadena exportadora”.

A su vez, se considera que Chile necesita un nuevo impulso para atraer inversiones, buscar nuevos nichos de mercados e integrar a las Pymes en la inserción a la región. Los actuales avances para mejorar el acceso a los mercados y perfeccionar los acuerdos comerciales, deben ser replicados a los Acuerdos anteriores y futuros.

Posibles acciones futuras

En inversiones

Durante el 2009, se propuso un sitio para la cartera de inversiones, estilo Chile Compra. Si bien no se ha avanzado hacia un sitio tan personalizado como ese, y sigue vigente la propuesta en cuestión, es necesario mejorar y potenciar el actual sitio del Comité de Inversiones Extranjeras.

Actualmente el sitio tiene una versión en español, inglés y chino, pero considerando los mayores inversores extranjeros de los últimos años (2010-2012) Japón (27%), Estados Unidos (23%), Canadá (18%), España (9%) y Brasil (4%), se debería potenciar otros idiomas entre ellos el japonés y portugués, para captar y potenciar las posibles nuevas inversiones.

Sin mencionar, la mayor difusión extranjera para invertir en Chile. Los participantes de las mesas, señalaron la importancia de generar visibilidad internacional para atraer inversiones. Se conoce que Chile es seguro, estable, posee reglas claras y se respeta al inversionista, pero ¿dónde está el riesgo?, ¿a mayor riesgo mayor ganancia? Son algunas de las interrogantes que interpretaban los participantes, en el lugar de los inversionistas.

China ha estado dentro de la crítica debido a que es el principal socio comercial de Chile, pero esto no se condice con las inversiones realizadas en nuestro país. De acuerdo a cifras del Comité de Inversiones Extranjeras, China hoy representa sólo un 0,11% del total de la inversión extranjera en el país, con un monto que asciende a US$ 104 millones (entre 1974 y 2012), una cifra muy menor comparada con los US$ 6.960 millones de Japón (8%) durante el mismo período.

“Hay un compromiso del primer ministro Wen Jiabao con el presidente Piñera durante una visita que hicieron acá el año pasado, de aumentar la inversión china en Chile, esperamos que este sea el primer paso, y lo hemos visto como tal”.

De todos modos, a mediados del 2012 la multinacional Sky Solar anunció la mayor inversión china histórica en nuestro país. A través de la realización de diversos proyectos energéticos, Sky Solar concretaría en un plazo de tres años (2014) una inversión total de US$2.200 millones. El anuncio generó mucha expectación, debido a que representaba no solo a la mayor inversión histórica, si no también un nuevo e importante nicho de inversión extranjera, en el incipiente sector de las energías renovables. En octubre de 2012, se colocó la primera piedra del primer proyecto de Sky Solar en nuestro país, para una planta fotovoltaica en la Región de Arica y Parinacota, por un monto inicial de US$114 millones. El hecho, revirtió la tendencia de ausencia de inversiones chinas en nuestro país y abre la puerta a nuevos proyectos desde Beijing.

Además, se comentó el interés de privados chinos en ingresar al mercado nacional. “Hemos recibido varias visitas de bancos chinos que están interesados en ver cuáles son las áreas donde podrían haber proyectos de inversión, y cuáles son las restricciones o los requisitos que necesitan cumplir para poder abrir ya sea una especie de sucursal pequeñita en Chile, pero que sea al final por la cual puedan ingresar el financiamiento para proyectos de inversión que ellos ven como atractivo dentro de lo que es la realidad chilena”

En vista de lo anterior y considerando la importancia de las proyecciones del mercado chino en el país, ProChile actualmente tiene oficinas en Beijing, Shanghai, Guanzhou y Hong Kong, desde donde se realiza un activo trabajo de promoción de exportaciones, del turismo y de atracción de inversiones. Pero, es necesario aunar esfuerzos para la apertura de nuevas oficinas comerciales en Sudeste Asiático, debido al acercamiento comercial que se ha obtenido a través de los TLC con Singapur, Brunei, Vietnam, Malasia, Tailandia, y eventualmente Indonesia. Captar capitales de esa región de Asia, que son particularmente nulos con la excepción de las inversiones de Malasia y Singapur a mediados de los ’90, es muy importante para acercar ambos mercados del Pacífico.

Por otro lado, en junio de 2012 nuestro país firmó el “Acuerdo suplementario de Inversiones del Tratado de Libre comercio Chile-China”, después de tres años de negociaciones. El proceso culminó exitosamente en el marco de la VIII Ronda de Negociación, y en virtud del compromiso asumido en el Tratado de Libre Comercio bilateral con China. Este Acuerdo corresponde a la tercera y última etapa de negociación progresiva contemplada en el Tratado y fue suscrito en septiembre 2012 en el marco de la Cumbre de Líderes de APEC, en Vladivostok, Rusia.

El avance alcanzado con China, es un ejemplo replicable a los TLC con otros países asiáticos. En particular el caso del TLC con Corea, debido a que el Acuerdo está ad portas de cumplir 10 años, y es necesario “actualizarlo” para avanzar en materias que en su momento no fueron prioritarias.

En esta línea los parlamentarios, a través de los grupos interparlamentarios, podrían apoyar en las conversaciones tendiente a actualizar ciertos TLCs, junto con promover a Chile como destino de inversión transformándose en facilitadores de la llegada de proyectos asiáticos a las regiones que representan.

En nuevos nichos de mercado

La diversificación de las exportaciones nacionales es fundamental para el desarrollo a largo plazo. Disminuir la dependencia minera, principalmente cuprífera, es esencial.

La inversión en innovación es fundamental para entregarle un valor agregado a nuestros minerales, al igual que aquellos productos no cobre de origen vegetal o manufacturero.

De hecho, se mencionó la inquietud en torno al eventual aprovechamiento de investigación de nuestros recursos naturales, más allá de la exportación de commodities. “Qué pasaría si Chile se propusiera de 5 a 7 años tener el principal centro tecnológico del mundo en materia del cobre e invirtiéramos en eso, traemos los principales cerebros, les pagamos muy bien y les decimos que su objetivo es generar una red con otros centros en el mundo y con las universidades en Chile de manera que vendamos servicios de última generación asociados a la minería.”

Además, otro tema mencionado durante las mesas de análisis fue la posibilidad de utilizar otras monedas con el propósito de facilitar las transacciones comerciales. Actualmente, el dólar es la única vía de cambio entre los países asiáticos (y no asiáticos), por lo que se sugiere la utilización de otras monedas tales como el yuan (renminbi) o el yen.

“Hay que avanzar a un acuerdo como los que mantienen los países del Asia con China para poder hacer la liquidación de exportaciones directamente en la moneda de China y no tener que pasar por el dólar”.

En las Pymes

Las pequeñas y medianas empresas en nuestro país, en un amplio rango, desconocen los beneficios y facilidades que gozan para exportar, gracias a los Tratados de Libre comercio firmados por Chile. Es necesario desarrollar una estrategia, principalmente en todas aquellas Pymes nacionales con capacidades exportadoras, para que generen confianzas a través un marco normativo que incentive asociarse tanto con otras empresas como con futuros socios extranjeros. Transparentar la red de contactos que ya existe, ayudaría a declarar cuáles son los actores que pueden funcionar como conexión, y mostrar los casos exitosos de inserción de Pymes en los mercados extranjeros y particularmente asiáticos.

De esto último, ProChile ha realizado un levantamiento de información importante para generar conocimiento de las experiencias nacionales en el extranjero, disponibles en el sitio http://www.exportadorespro.cl. ProChile se ha centrado en articular distintas instancias para los exportadores, a través de las Ferias Internacionales como: Sabores de Chile, Chile Wine Tour, Chile Branding, cumbres de Innovación, exposiciones, seminarios, entre otras.

Estas acciones permitirían que las Pymes asociadas pudieran participar de los beneficios asociados a los TLC. Se sugiere crear Pymes integradas como unidades de negocios, además de planificar un proyecto exportador para este sector. Nuevamente los encadenamientos productivos aparecen como la alternativa más evidente para este proceso.

Esto último, es fundamental para alcanzar un mayor desarrollo entre las Pymes, lo que les permitiría mayor asociación entre sí, y potenciar aquellas pequeñas empresas, y no solo a las medianas que en muchos casos tienen capacidades exportadoras propias.

En este sentido, los parlamentarios podrían apoyar en la promoción de las oportunidades que ofrecen los TLCs firmados con Asia para las Pymes de sus regiones. Además de apoyar el intercambio de las mismas como se ha intentado realizar a través, por ejemplo, del Comité de Diálogo Político Chileno Chino.

La ciudadanía y el Asia Pacífico

Diagnóstico

Uno de los principales problemas, se encuentra en la creencia de una “cultura asiática” homogénea, al igual que sucede con “la cultura latinoamericana”. El conocimiento asiático en Chile se limita principalmente a China, Japón y Corea, en el ámbito gastronómico y musical.

Pero Asia, es un continente mucho más diverso y heterogéneo que América Latina incluso, a pesar de la creencia generalizada. El desconocimiento asiático es generalizado y presente a un amplio espectro de la sociedad. Aunque han proliferado los recintos gastronómicos asiáticos (chinos y japoneses principalmente), eso ha ido de la mano a una penetración cultural relativamente mayor.

Las universidades públicas y privadas han incluido en sus mallas curriculares, nuevas asignaturas al respecto, lo que facilita al entendimiento académico de la región, al igual que la creación de centros especializados en el estudio de Asia. Entre ellos el Centro de Estudios Asiático de la Universidad Católica; el Centro Asia Pacífico de la Universidad Diego Portales; el Centro de Asia Pacífico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile; el Instituto del Pacífico y el Índico de la Universidad Gabriela Mistral; el Programa China es Central de la Universidad Central; el Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China de la Universidad Andrés Bello; el Centro de Estudios y Desarrollo Asia Pacífico (CEDAP) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción; IDEA-USACH. De igual modo, han fructificado los centros o institutos que promueven la cultura y los negocios con Asia, tal es el caso del Programa Economía, cultura y negocios en China de la Universidad Adolfo Ibañez, y el Programa Embajadores de la Universidad del Desarrollo.

También, se han abierto nuevos centros de enseñanza de chino mandarín, coreano, japonés e incluso otros idiomas como tailandés o indonesio. Tal es el caso del Instituto Confucio de la Universidad Católica y el Instituto Confucio de la Universidad Santo Tomás, inaugurados en mayo de 2009 y abril de 2008 respectivamente. Por su parte, en noviembre de 2012 la Universidad Diego Portales inauguró el primer Instituto Rey Sejong en Chile, centro encargado de la enseñanza del coreano.

Aunque, sin duda alguna aún sigue siendo preponderante la preferencia por impartir principalmente el inglés y fortalecer su aprendizaje -por sobre otras lenguas- aún es necesario mayores incentivos para masificar en un primer nivel el acceso a idiomas de la región asiática, considerando las enormes perspectivas internacionales que el chino mandarín ofrece.

Muchos de los asistentes a las mesas de análisis remarcaron la importancia del acceso a los idiomas asiáticos, agradeciendo a los centros de enseñanza de diversos idiomas que se han abierto en Chile, pero además se habló de integrar la enseñanza de estos idiomas en el nivel escolar.

De todos modos, relevante fue la reflexión en torno a la importancia de un equilibrio entre el aprendizaje de idiomas asiáticos y el inglés. “Aunque ha crecido mucho la enseñanza del chino mandarín en nuestro país, existe la gran limitación de que muchos alumnos aprenden chino pero no hablan inglés. Entonces, viajan a China, y luego van a Corea y ya no tienen cómo comunicarse. Si lo contrastamos con el White Paper de Australia, si bien ellos ponen énfasis en los idiomas asiáticos, tienen como lengua nativa el inglés, a diferencia de nosotros que hablamos español”.

Posibles acciones futuras

La importancia del énfasis por difundir la cultura asiática, entendiéndola sobre la base de una gran heterogeneidad, fue un tema transversal y recurrente en las diversas mesas de análisis 2013.

El rol del mundo académico por aumentar la presencia de Asia en el ámbito curricular, es parte fundamental por generar un mayor interés en los alumnos. El entendimiento de la cultura asiática o particular de cada uno de los países miembro, es pieza clave del éxito para profundizar los vínculos.

“En cuanto a los idiomas, también creo es necesario que Chile fomente un estudio de idiomas extranjeros ofreciendo a los estudiantes que darán la prueba de selección universitaria, la posibilidad de tomar una PSU de idiomas. Los estudiantes podrán elegir idiomas pero recibirán más puntaje si escogen los idiomas de origen asiático, esto impulsaría fuertemente el estudio de estas lenguas en los colegios, institutos y también colegios secundarios”.

El conocimiento genera interés, y las herramientas necesarias para poder comprender a una sociedad, sobre todo en el caso de relacionarse con ella a nivel comercial, político y académico.

“Los alumnos universitarios descubren Asia y lo ven como mundo nuevo, se apasionan, pero esto no basta. Debería existir una coordinación con el Ministerio de Educación y otras instancias, para insertar de a poco una enseñanza de geografía mundial y especialmente Asia Pacifico. Al igual que una profundización de la enseñanza de historia oriental, y no solamente occidental. Mirar hacia el Asia Pacifico debería comenzar desde la educación parvularia”.

Solo a través de la profundización del conocimiento sobre Asia, será posible que la ciudadanía - en especial los alumnos- comprendan la diversidad y heterogeneidad del continente. Es pertinente hacer una diferenciación entre el referente actual de Asia: China, Japón y Corea, y dar paso al Sudeste Asiático, una región altamente poblada, con grandes diferencias sociales, religiosas y comerciales, pero con un sinfín de oportunidades en el ámbito cultural.

De acuerdo a los participantes de las Mesas de análisis 2013, un mayor éxito en las relaciones bilaterales iría de la mano a una mayor profundización del entendimiento cultural. Comprender las diferencias entre los distintos países de la cuenca del Pacífico, es pieza clave para saber que ofrecer y demandar.

Es por esto, que se propone fomentar los encuentros. “A nivel cultural es recomendable que los institutos públicos y privados de Chile participen activamente en la organización de eventos asequibles al público en general, como funciones de música, danza tradicional y moderna, muestras de cine, espectáculos teatrales, y muestras y talleres de gastronomía asiáticas. También es imprescindible que Chile envíe sus delegaciones culturales a los países del Asia Pacífico para que den a conocer las distintas expresiones de su arte y sus tradiciones al público general en esa zona”.

“También podrían instalarse dentro de las universidades, varios tipos de institutos de estudio e investigación donde converjan las nuevas ideas de los estudiantes con el espíritu de los empresarios que creen y se arriesgan en empresas aventureras. Por eso a nivel institucional, supongo que es necesario que se creen más centros de investigación que puedan contar con el apoyo financiero de las empresas asiáticas, con las cuales se puedan crear alianzas estratégicas que permitan generar mayor conocimiento e innovación en áreas y proyectos de mutuo interés. Para motivar esta participación de las empresas propongo ofrecer algún tipo de incentivo tributario o reducción de los impuesto arancelarios para estas empresas”.

Los recursos humanos chilenos en relación al Asia Pacífico

Diagnóstico

Múltiples han sido los esfuerzos por aumentar la calidad y cantidad de intercambio estudiantil en el extranjero, y ellos han permitido incrementar exponencialmente los beneficiados. Pero las preferencias de las estudiantes son capitalizadas principalmente por Norteamérica, Europa y Australia, mientras que Asia continúa relegada a cifras muy discretas.

De hecho, de acuerdo a estadísticas de Becas Chile, el 2011 el 24% de los becarios escogió Reino Unido, un 22% Estados Unidos y Australia con un 18%. España capitalizó el 16% de las preferencias mientras de lejos le sigue Canadá, Francia, Alemania y Holanda, con cifras cercanas al 2% cada uno . El resto de los países, no llegan ni al 5% de las preferencias, por lo que Asia se encuentra lejos aún de representar un foco relevante de recepción de estudiantes nacionales.

Las diferencias idiomáticas, la gran distancia geográfica y los costos de traslado son muchas veces obstáculos para la postulación de estudiantes nacionales, a centros de estudios en Asia, aunque en algunos casos las ofertas de becas superen a los beneficios de universidades europeas o norteamericanas. Las becas de las distintas embajadas asiáticas, son un ejemplo que grafica esta situación. En muchos casos, los costos de mantención superan a los ofrecidos por programas europeos, pero de todos modos no postulan, ni participan, estudiantes chilenos de forma masiva.

Posibles acciones futuras

Se propone aumentar los esfuerzos para mejorar el capital humano especializado en la región. La propuesta para la creación de un Registro Nacional Abierto, propuesto en las conclusiones de las Mesas de Análisis 2009, aún está plenamente vigente.

Se hace necesario y valioso, realizar un levantamiento de información para una base de datos sobre los recursos humanos capacitados en la región. Actualmente los recursos están sub utilizados debido a que no se cuenta con una fuente que congregue a por ejemplo: los ex becarios, ex residentes de colonias asiáticas, inmigrantes o pasantes, que posean cierto grado de conocimiento en el área. Esta iniciativa permitiría utilizar a nuestro favor, los esfuerzos privados o públicos, que hayan generado un grado de conocimiento sobre Asia.

Se sugiere asimismo acercarse a las colonias asiáticas en Chile, aprovechar sus recursos humanos especializados y usarlos como articuladores del intercambio cultural entre ambas naciones, para estrechar las confianzas y construir vínculos personales y/o profesionales más fuertes.

Asimismo, es necesario desarrollar becas de investigación específicas en el área de Asia Pacífico, con el propósito de generar incentivos para el desarrollo de un conocimiento determinado y valioso para la estrategia de posicionamiento de Chile en la cuenca y potenciar los recursos humanos.

“Hay que aumentar los programas y cursos que fomenten el capital cultural asiático en Chile, para que el empresario que va a Asia no solo haya escuchado a que va, sino que tenga elementos y herramientas para poder manejarse a priori en las negociaciones, en las conversaciones y en la cotidianidad con los empresarios asiáticos”

Si bien las preferencias de los estudiantes chilenos a Asia, capitalizan menos del 5% de la demanda de estudios en el extranjero. Es necesario que nuestros alumnos se abran a nuevas posibilidades de becas, las que en algunos casos poseen iguales o mejores perspectivas presupuestarias y cobertura de estudios, como es el caso de las becas en Malasia o Indonesia, que anualmente se ofrecen sus respectivas embajadas. Incluso, es importante mencionar las posibilidades de ejecutar acciones de cooperación bilateral en el ámbito científico, tecnológico y académico, canalizadas a través de la AGCI (Agencia de Cooperación Internacional), con el propósito de difundir las oportunidades de formación y perfeccionamiento de recursos humanos en el exterior.

Finalmente, es relevante no solo potenciar el conocimiento y aumentar los estudios en el extranjero, sino también evitar la fuga de cerebros de nuestro país. Mientras más específico es el conocimiento, más importante es el retorno de los estudiantes y becarios, particularmente con los realizados en Asia. Aunque, sin duda es necesario generar una vinculación entre los recursos humanos y las empresas, debido a que algunos miembros del ámbito académico, señalan casos de ex becarios de Asia que no encuentran trabajo tras su regreso a nuestro país.

Propuestas complementarias del Programa Asia Pacífico

El Programa Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso, dentro de su rol de articulador de las Mesas de Análisis 2013, está consciente de la creciente e imperiosa necesidad de aportar en pos de una mayor profundización de los lazos con la cuenca Asia Pacífico. Debido a lo anterior, y gracias a la perspectiva parlamentaria desde la cual la Biblioteca y el Programa son parte, es pertinente aportar con acciones y futuros lineamientos que no fueron mencionados durante las distintas mesas, pero que sin duda se complementan en torno a las sugerencias de acciones.

Con respecto a la “Relación de Chile con América Latina”, desde las Mesas 2009 se ha identificado la necesidad de intensificar los lazos con Latinoamérica en proyección con Asia. Desde el 2011, la Alianza del Pacífico, se ha convertido en una de las alternativas para la profundización de los vínculos regionales y es foco de interés internacional ante la eventual proyección de sus miembros.

En vista de lo anterior, el Programa Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso, durante el 2013 generó las acciones pertinentes en conjunto con el Presidente del Senado, Senador Jorge Pizarro para la creación del Grupo Interparlamentario Alianza del Pacífico, liderado por los congresistas Eduardo Frei, Jovino Novoa y Ricardo Lagos Weber. El Grupo se oficializó en mayo de 2013, durante una ceremonia efectuada en Bogotá y contó con la presencia de las máximas autoridades de los Congresos de Chile, Jorge Pizarro; Colombia, Roy Barreras; México, José Rosas Aispuru; y Perú, Víctor Isla.

En la cita, se firmó la declaración conjunta que estipula la creación de una "Comisión de Seguimiento Parlamentario", la que posteriormente se puso en marcha tras la realización en julio de 2013 de la primera reunión de la Comisión de la Alianza del Pacífico en Santiago de Chile. Todas estas acciones, apuntan a generar un mayor impacto y colaboración en torno a las proyecciones de la Alianza del Pacífico, con el propósito de incluir la dimensión parlamentaria al seguimiento de los avances y objetivos de la Alianza del Pacífico.

En el ámbito de las “Relaciones Económicas”, ampliamente difundido y comentado en las Mesas de Análisis 2013, fueron las virtudes de los Tratados de Libre Comercio. Actualmente, Chile posee 23 acuerdos comerciales con 61 países, lo que posiciona a nuestro país como líder en América Latina y el Mundo y nos permite un acceso preferencial un mercado de más de 4000 millones de habitantes.

Creemos necesario no solo apuntar en un aumento cuantitativo y cualitativo de los acuerdos, sino también difundir los beneficios de los actuales TLCs en las distintas regiones de nuestro país. Las múltiples capacidades exportadoras nacionales o capacidades de participación en las cadenas productivas, están presentes en las múltiples Pymes a lo largo de nuestro país. Muchas veces se están subutilizando dichas capacidades, debido al desconocimiento de los beneficios alcanzados tras la entrada en vigencia de los diversos Tratados de Libre Comercio, particularmente los recientemente obtenidos en Asia.

Por lo tanto, es necesario en primera instancia difundir -principalmente en regiones, para luego capacitar a las Pymes en el proceso de acceder a las herramientas pertinentes, que finalmente le otorgarán los beneficios de los diversos Acuerdos Comerciales. Actualmente, ProChile del Ministerio de Relaciones Exteriores, es la institución encargada de la promoción de las exportaciones de productos y servicios del país, al igual que la difusión de las oportunidades exportadores. ProChile si bien ya ha dedicado esfuerzos concretos en la propaganda de los beneficios arancelarios, es necesario generar más acciones en coordinación con la Academia, asociaciones gremiales y los parlamentarios quienes podrían apoyar esta labor desde sus oficinas regionales.

Bajo el reciente impulso por una búsqueda comercial con Asia, nuestro país ha aumentado los vínculos económicos a través de los acuerdos comerciales con las naciones del Sudeste Asiático. Debido a lo anterior, es fundamental que Chile determine una ruta distinta a la aplicada con China, Japón o Corea, ello porque a diferencia de las grandes potencias asiáticas, los países Asean poseen similares niveles de desarrollo en comparación con nuestro país, asemejándose a los desafíos y metas en común para los próximos años.

Si bien nuestro país ha tenido un desarrollo más armónico, las escalas de desarrollo (Chile-Asean) son más aproximables. De este modo, es posible identificar diversas áreas en las que podríamos ayudarnos mutuamente y potenciar nuestras fortalezas, para superar las debilidades en post de un aprendizaje en común.

Bajo este alero de preocupaciones y posibles acciones, es que el Programa Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso, en auspicio con la Fundación Imagen de Chile, han desarrollado una investigación en los países del Sudeste Asiático, con el objetivo de publicar el 2014 un libro sobre Asean. El propósito del texto, será avanzar en la senda del conocimiento entre ambas regiones y fortalecer los cimientos que se han desarrollado a lo largo del creciente intercambio bilateral. Además de enfatizar el rol del Congreso en el mejoramiento de los lazos con esa región del mundo.

Por otro lado, en el ámbito de “La ciudadanía y el Asia Pacífico”, es necesaria una mayor difusión en torno a la atracción de estudiantes asiáticos a nuestro país. La marca sectorial Learn Chile se dedica a este proceso, por lo cual sería el canal más idóneo por el que se inviten a estudiantes principalmente asiáticos y se exhiban las bondades de un intercambio estudiantil en nuestro país.

Actualmente, el sitio web oficial de Learn Chile está disponible en inglés y chino mandarín, por lo que el esfuerzo de atraer estudiantes chinos ya está sembrado. De todos modos, es pertinente ampliar la oferta idiomática y que en un corto plazo existiera una mayor difusión a través de otros medios, particularmente campañas y ferias académicas en la región Asia Pacífico. Asimismo, es importante sugerir que este intercambio no se haga sólo a nivel estudiantil, sino también académico a través de becas de corta duración, asociaciones profesionales o pasantías.

Finalmente, en quinto lugar, con respecto a los “Recursos humanos chilenos en relación al Asia Pacífico”, el denominado Registro Nacional Abierto de Recursos Humanos especializados en Asia Pacífico -propuesto inicialmente en la Mesa de análisis 2009 y replicado en las Mesas 2013- es fundamental para el desarrollo de una base de datos sobre los recursos humanos chilenos instruidos a través de becas, prácticas profesionales y capacitaciones en Asia.

Consideramos importante no solo incorporar al capital humano chileno preparado en Asia, sino también a todas aquellas personas que posean una formación o manejo en algún idioma asiático, conocimiento de la cultura o un grado de experticia en la negociación asiática. Es necesario recoger experiencias exitosas de capacitación y transparentarlas, puesto que ellas también son un importante nicho de negocios que permiten vincular Asia con nuestra región.

Incluso, las nuevas generaciones de chilenos, hijos de padres asiáticos, también poseen ventajas comparativas en torno al conocimiento cultural e idiomático de Asia. Ellos no siempre están vinculados a los centros de estudios o investigación y se desaprovechan sus habilidades si es que no se incorporan a una futura base de datos.

Anexo: Participantes de las mesas de Análisis Asia Pacífico 2013

Mesa de Académicos 1

Fecha: 02 de agosto de 2013 Lugar: Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago Participantes: • Fernando Reyes Matta, Director Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China, Universidad Andrés Bello. • Chihon Ley, Director Académico del Diploma de gestión de negocios internacionales con Asia Pacífico, Universidad Adolfo Ibañez. • Esteban Morales, Director Centro de Estudios Oceánicos Insulares, Universidad Andrés Bello.


Mesa de Académicos 2

Fecha: 08 de agosto de 2013 Lugar: Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago Participantes: • Verónica Neghme, Directora ejecutiva del Instituto de Estudios del Pacífico e Indico, Universidad Gabriela Mistral. • María Montt, Directora Ejecutiva del Instituto Confucio UC. • Marcos Jaramillo, Director del Centro de Estudios Asiáticos, Pontificia Universidad Católica. • Senador Andrés Zaldívar • Raúl Allard, Director Programa y Postítulo en RR.II. de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. • Manfred Wilhelmy, Director Ejecutivo de la Fundación Chilena del Pacífico. • Osvaldo Rosales, Director de la División de Comercio Internacional e Integración, CEPAL.


Mesa de Negocios

Fecha: 14 de agosto de 2013 Lugar: Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago Participantes: • Yung Han Shen, Gerente general de Asia Reps. • Juan Esteban Musalem, Presidente de Chicit. • Álvaro Echeverría, Director para Chile del Hong Kong Trade Development Council. • Juan Carlos Sepúlveda, Gerente General de Fedefruta. • Francisco Garcés, Presidente Cámara Asia Pacífico. • Chinhon Ley, Director Académico del diploma de gestión de negocios internacionales con Asia Pacífico, Universidad Adolfo Ibañez. • Pedro Reus, Subgerente Corporativo Sofofa.


Mesa de Gobierno

Fecha: 23 de agosto de 2013 Lugar: Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago. Participantes: • Fabián Villarroel, Secretario General de Aduanas. • Álvaro Rojas, Gerente de Relaciones Internacionales del Banco Central. • Fernando Varela, Director de la Dirección de Asia Pacífico (Dirapac). • Diego Torres, Jefe Departamento Asia & Oceanía, Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon). • Elvira Chadwick, Directora de Estudios Fundación Imagen País • Hernán Gutiérrez, Asesor de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon). • Vanessa Severín, Ejecutiva de Atracción de Inversiones Comité de Inversiones Extranjeras (CIE).


Mesa de Embajadores

Fecha: 30 de agosto de 2013 Lugar: Biblioteca del congreso Nacional, Santiago. Participantes: • John Capper, Embajador de Nueva Zelandia en Chile. • Senador Eduardo Frei • Seok-hwa Hong, Ministro Consejero de la Embajada de la República de Corea en Chile. • Zhang Run, Consejero político de la Embajada de la República Popular China en Chile. • Representantes de la Embajada de la India en Chile. • Timothy Kane, Embajador de Australia en Chile.


Mesa de Embajadores Asean

Fecha: 06 de septiembre de 2013 Lugar: Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago. Participantes: • Surapon Petch-Vra, Embajador de Tailandia en Chile. • Aloysius Lele Madja, Embajador de Indonesia en Chile. • Ganeson Sivagurunathan, Embajador de Malasia en Chile. • Arturo Alessandri, Cónsul honorario de Singapur en Chile. • Paul Vincent Uy, Cónsul Ministro Consejero de la Embajada de Filipinas en Chile.


Notas


  1. “Nuestras relaciones con el Asia Pacífico. Documento base para las mesas de análisis”. Biblioteca del Congreso Nacional. Disponible en: http://bcn.cl/1eirh
  2. ”Seguimiento conclusiones mesas de Análisis 2009”. Biblioteca del Congreso Nacional. Disponible en: http://bcn.cl/1dyc6
  3. “Conclusiones mesas de análisis Asia Pacífico 2009“. Biblioteca del Congreso Nacional. Disponible en: http://bcn.cl/1i8f2
  4. Ibid

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